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domingo, mayo 22, 2011

Las 50 historietas largas de la edición coleccionista


En la edición coleccionista de Signo Editores se incluyen 50 historietas largas seleccionadas expresamente por el Sr. Guiral. Según el texto promocional, se tratan de los 50 mejores álbumes de la serie.

A continuación detallo un listado de estos álbumes.

1- El sulfato atómico
2- Contra el gang del Chicharrón
3- Safari callejero
4- Valor y al toro
5- El caso del bacalao
6- La máquina del cambiazo

Estos clásicos publicados en Gran Pulgarcito (Y en la cabecera Mortadelo, El caso del Bacalao y la Máquina del cambiazo en algunos de sus epìsodios), de notable influencia franco belga no pueden faltan en ninguna antología.
Lástima que se ofrezca la versión recoloreada, que deja mucho que desear, con textos rotulados a mano.


7- Magín el mago
8- Los inventos del profesor Bacterio
9- En la olimpiada/Gatolandia 76
10- El elixir de la vida
11- Objetivo: eliminar al "rana"
12- El caso del calcetín
13- Mundial 78 (el mejor de los Mundiales)
14- Los gamberros
15- Moscú 80
16- La elasticina
17- En alemania (¡¡Mi favorito!!)
18- Mundial 82 bis
19- El balón catastrófico
20- Billy el "horrendo" (¡¡Mi otro favorito!!)
21- Hay un traidor en la TIA
22- Los ángeles 84

Hasta aquí la etapa Bruguera, recoloreados y rotulados a mano. Si por mí fuera, entre esta selección hubiese incluido álbumes tan formidables como son Los Invasores, La estatua de la libertad, El plano de Alí-Gusa-No, el cacao espacial, el ascenso, Concurso oposición, el otro yo del profesor Bacterio, el Bacilón, Lo que el viento se dejó, etc... Todos unos clásicos.
Pero el objetivo de la obra es ofrecer los más representativos de cada época, de ahí que se incluyan todos estos:

23- Seul 88
24- Va la TIA y se pone al día
25- El atasco de influencias
26- Barcelona 92
27- Las embajadas chifladas (para mí uno de los mejores de su época) En los créditos Raf es nombrado como entintador y en el artículo se le dedica un texto más extenso. Gran detalle de Guiral.

Todas las historietas han sido escritas y dibujadas por Francisco Ibáñez; el entintado de Las embajadas chifladas es obra de Raf.

28- El racista
29- El quinto centenario (un clásico con el aliciente de un color muy cuidado)
30- El 35 Aniversario
31- Mundial 94
32- El pinchazo telefónico
33- Silencio se rueda
34- El disfraz, cosa falaz
35- Atlanta 96
36- Bye, bye, Hong Kong
37- Mundial 98
38- Su vida privada
39- El tirano
40- Sydney 2000
41- Llegó el euro
42- Mundial 2002
43- Rapto tremendo
44- Atenas 2004
45- El señor de los ladrillos
46- Mortadelo de la mancha
47- Mundial 2006
48- Eurobasket 2007
49- Y van 50 tacos
50- Pekín 2008

Muchas veces la nostalgia juega mucho a la hora de valorar las historias de los personajes de Ibáñez. En el caso de las modernas, hay que buscar más la calidad u originalidad de las mismas. A mi esta selección no me parece mal, al contrario, la considero muy cuidada y meditada.
No duden en comentar para opinar sobre esta selección de historietas.

Y aquí va el cuadro del tomo número 9 donde el Sr. Guiral elogia la labor de nuestras webs y blogs. Haciendo click se ve más grande y se lee un poquito mejor.

miércoles, octubre 24, 2007

Mundial 78 - Mejores historietas VIII


Desde el 24 de octubre de 1977 hasta el 2 de enero de 1978 apareció serializado en la revista Mortadelo la aventura titulada Mundial 78. Las peripecias de los agentes vuelven a trasladarse a un marco real y deportivo, al igual que hicieron en las Olimpiadas de 1972 (aunque en estas se le cambió el nombre a la localización, Munich, por el de Gatolandia). Esta vez tocaba fútbol en Argentina, y quizás por sugerencia de un alto cargo o simplemente para aprovechar el evento, ibáñez, sin ser muy ducho en el deporte rey, se puso manos a la obra con ello, y le salió redonda cual esféricobalón.

Precedentes
En más de una ocasión Ibáñez ha manisfestado que el de fútbol no sabe nada, y que le importa un pimiento, pero las circunstancias mandan, y los fans no se quedan sin su ración cuatrienal. Pero Ibáñez, en 1977 no era un novato precisamente en lo de crear chistes futbolísticos. Existe el precedente de la historieta de 4 páginas de 1976, ¡a por ese balón!, aparecida en Mortadelo especial fútbol (nº 4), con los agentes causando desaguisados con la selección. Pero además el autor se había curtido con multitud de viñetas y páginas de chistes alrededor del mundo del fútbol, aparecidas a finales de los 50 y durante los 60 en revistas como el DDT o el Campeón de las Historietas. También hizo sus pinitos con personajes como Balín y Balón, todo unos peloteros, o Godofredo y Pascualino, representantes de deportistas.

Ibáñez opina del fútbol
En la entrevista de U, el hijo de Urich, Ibáñez opinaba: "¡Yo he odiado toda mi vida el fútbol y no sé cuantos Mundiales he hecho!""¡Qué coño voy a ver partidos de fútbol!, ¡Sería una locura!" respondía a la pregunta de si se documentaba para sus trabajos. Esto da a entender que lo que al principio fue una aventura basada en un acontecimiento deportivo, por el mero hecho de darle un entorno nuevo a las aventuras del dúo, más tarde, y debido al éxito, se convirtió en una imposición editorial que hacía bien poca gracia a su autor.

La historia
El Súper encarga la misión de salvaguardar el Mundial de Fútbol, que corre peligro, ya que la República africana de Mondongo quería organizarlo, pero la F.I.A no les aprobó "las instalaciones" y ahora buscan venganza. Con esta premisa, los agentes viajan via aérea camuflados con la selección hacia Argentina (sólo se nombra este pais cuando han de realizar un viaje a Córdoba, y se confunden de sitio), y ayudados por los inventos de Bacterio, las catástrofes consiguientes no se harán de rogar.


El álbum
Sin dar respiro, se encadenan gags hilarantes, pero que dan un sentido a la historia y la hacen avanzar. Al contrario que en álbumes más modernos, aquí se planifica la historia. Y es narrada fluidamente: se les presenta la misión, se les enseña a dar balonazos, con el entrenamiento en las afueras correspondiente, se suben al avión donde la armarán, como suele pasar, van a la inauguración del Mundial, juegan el primer partido contra Australia, prueban inventos, segundo partido contra Noruega, viaje hacia Córdoba, partido contra Melanesia, partido contra Escocia y final contra Alemania, con un epílogo dónde se nos cuenta qué fue de los mondongueños. 44 páginas repletas del mejor humor de un Ibáñez ilimitado de ideas y en plena forma.


Los gags
El uso de Bacterio acompañando a las dos desgracias con patas se supone como un acierto y un giro refrescante en las aventuras Mortadelo y Filemón. Luego este recurso será utilizado hasta el cansancio en las correspondientes hazañas futbolísticas y olímpicas, sobre todo en la etapa moderna. Pero aquí los inventos no se comen el terreno. Ibáñez nos obsequia con otros gags de antología. Hay uno en concreto que para mi se me hace si no el mejor, sí uno de los más grandes: Mortadelo escondido tras una piedra, esperando oir insultos contra su persona, para salir refunfuñando. Insuperable.
Otros hallazgos: el de despertarse en medio del cesped de un estadio repleto de público, gag que será reutilizado en otra joya de Ibáñez: En Alemania, pero cambiando estadio por un teatro abarrotado. El comportamiento de los escoceses también inspirará el el título antes mencionado.
Secuestro aéreo también toma nota dell vuelo que aquí se toma hacia Argentina. Se da el caso de que la sufrida azafata será retomada por los negros de Ibáñez en unas cuantas historietas. Los partidos son lo de menos, y absurdos en si mismos, Juntando todas las páginas de fútbol, apenas llegarían a la docena. Precisamente este es uno de los aciertos del álbum, el equilibrio en todo lo que sucede. Nada se vuelve repetitivo, todo es muy fresco y muy ágil.
Sin duda, sobresale el viaje en autocar, todo el capítulo en si (Ibáñez se informó de que se jugaba en Córdoba, aparte de en Buenos Aires, Mendoza, Rosario y Mar del Plata). Una obra maestra del humor contada en 4 páginas. Más de uno pagaría para que a nuestra selección nacional la trataran así, a ver si se espabila.

La multitud violenta
He dejado este gag aparte, por que lo considero el más importante de toda la historia, el más memorable y el más imitado a posteriori ( existe un precedente de violencia en el fútbol por el propio autor, que guardo para ponerlo en su entrada, ya veréis). El grado de detallismo sádico es único, hecho con mala baba incluso, que obliga a detenerse en ese punto de la narración para recrearse un rato largo. El autor repetiría viñetas del estilo en posteriores creaciones, ya fueran de fútbol o de otra cosa (me viene a la cabeza el saloon de ¡Silencio, se rueda! (1996).
La multitud en los aledaños del estadio también es digna de reseñar. ¡Cuánta gente cabe en una viñeta tan pequeña!. Y el tipo orinando sobre otro anunciaba los futuros logros del autor en el campo escatológico.

La viñeta más cochante
La caricatura de Suárez, que acompaña al combinado nacional, se sienta en el palco ¡junto a Adolf Hitler, como máximo cabecilla del equipo alemán!. Eso es tener mala idea.

Mundial 78
En la realidad España cayó a las primeras de cambio, y la final la ganó Argentina a Los Países Bajos. El álbum fue creado casi medio año antes de que se produjese el evento y claro, Ibáñez no sabía qué equipos participaban.
Calidad técnica
Echando mano del dibujo más ágil que podía demostrar en la época, en el Mortadelo, se puede calificar de sobresaliente. Expresivo y correcto en todo momento. El entintado, supuestamente ajeno (en las caras de la multitud se puede ver algún trazo poco Ibañezco), le cae a la medida al relato.
El color merece una aclaración. Cuando se publicó serializado, la historia estaba correctamente coloreada, y la selección española portaba sus colores rojo y azul. En una edición Olé posterior hubo un cambio de cromatismo, como pueden observar en la viñeta adjunta. Horripilante a la vista, Ediciones B restituyó los colores auténticos (ahora hechos por ordenador) en las últimas ediciones, Olé y Superhumor especial Mundiales.

Consideraciones finales
Un álbum de gran calidad, una sorpresa para quienes lo leyeron en su época. El resto de Mundiales (a excepción de México 86, que cayó en manos apócrifas por la ausencia de Ibáñez de Bruguera), quedan a la altura del barro en comparación. Pero es que es difícil igualar una historia tan a rebosar de humor, el mejor del que gozaron los agentes de la TIA.
Esta entrada está dedicada a Sett.

sábado, junio 09, 2007

El caso del bacalao - Mejores Historietas VII

Uno de los clásicos de siempre, de los títulos más memorables de Mortadelo y Filemón es El caso del Bacalao.

Esta historieta fue publicada en los últimos diez números de Gran Pulgarcito, una excelente revista que sin embargo no tuvo suerte comercial, al intentar captar al lector de semanarios con una publicación más pensada, al estilo francés de revistas de calidad, con un precio de portada excesivo para el consumidor de entonces. Concretamente van del 74 al 84, de junio a agosto de 1970, y para la ocasión, Ibáñez ideo una historia de 28 páginas, pero con final abierto por si acaso se le daba la opción de continuarla. Y así sucedió, ya que era necesario llegar a las 44 de rigor para completar un álbum. Meses después, en noviembre, la historia se retomaría en Mortadelo, desde el número 0 (que venía de obsequio en Tio Vivo) al número 3, este con fecha del 14 de diciembre. Posteriormente se editaría en álbum, en múltiples ediciones y formatos.

La trama argumental, muy original en la andadura de los personajes, consiste en los planes urdidos por un gangster, Lucrecio Borgio y su banda consistentes en vender bacalao a precio de saldo, para luego dejar a la ciudad sin agua, y por lo tanto a continuación vender este líquido a precio de oro. Hasta aquí la primera parte. La reanudación, con la ciudad inundada por culpa de los de siempre, y después llena de barro, retoma los postulados de la caza del caco, en la que Mortadelo y Filemón deben evitar el robo de un banco y finalmente, han de atrapar a los componentes de la banda.
Se comenta que el argumento puede estar inspirado en El malvado Vázquez, historieta de Anacleto, en la que el malo de turno se hace con todo el bicarbonato de una ciudad...Lo que hace magnífica esta aventura, aparte de su original propuesta, es la calidad gráfica y narrativa. Como Ibáñez nos conduce a través de la historia sin prisas pero sin pausas, alargando los gags para mimarlos, y recreándose en los personajes, sobre todo en Lucrecio Borgio, del que nos ofrece una caracterización portentosa. Son personajes con alma, no meros figurantes, o clichés, como sucede hoy en día con los secundarios, si los hay, claro.

En cuanto a la narración es interesante observar, por ejemplo, al principio de la historieta el camino de los agentes desde su propio hogar hasta la sede de la TIA. Un paseo contado con todo lujo de detalles. Este contacto con el entorno, es uno de los detalles que se echa de menos en las aventuras desde hace ya tiempo. Aquí desde la TIA, tienen otro viajecito en carricoche hasta la guarida de la banda, y ya dentro deben deshacerse de un cocodrilo, para poder acceder al interior de la vivienda. Cuatro páginas de contienda con el animal, exquisitamente contada. Me siento repetitivo, pero no dejo de pensar en la acumulación de gags sin tres ni revés, pasando de una cosa a otra, que salpican las desventuras actuales, comparándolo con lo hecho en el caso del Bacalao, donde Ibáñez nos regala estos gags estudiados, repletos de detalles, contados con gran maestría...


En el gag del pico (Filemón haciendo un agujero en la pare) Ibáñez hace uso de 17 viñetas para contarnoslo. El del grito en el monte, es otro ejemplo. Y el caso es que la lectura de la historia es ágil, muy entretenida. Es un muy buen recurso, pues aumenta la expectación por la resolución del gag, atrapa en la lectura. Es un recurso muy cinematográfico. Casi diría que esta aventura (junto a Valor y al toro) es la que mejor se podría aprovechar de una adaptación a la gran pantalla. Si no he oido mal, la segunda película de imagen real (Misión salvar la tierra, creo) se inspira en este álbum. En las 16 últimas páginas, se rompe con este modo de narrar, una lástima, pues se destruye la unidad del conjunto.

Gráficamente, la primera parte es escepcional, con un dibujo y entintado excelentes. A lo largo de la historia no se escatima el cambio de plano, usando picados y forzando perspectivas si así lo requiere el momento. Todo son elogios para estas páginas. En el resto, el dibujo menos detallado, hecho con más apresuración, y especialmente las cuatro páginas del número 0 de Mortadelo llevan un entintado completamente fuera de sitio. Luego se mejora, pero no se está a la altura de lo publicado en Gran Pulgarcito.
Bueno, poco que añadir a lo anteriormente dicho, para mi este fue una de las primeras aventuras que conseguí en tapa dura, en la colección ases del humor, junto a la de Valor y al toro, y sin duda, ambas fueron la causa de que mi admiración hacia los personajes creciera, y mi incondicionalidad por los mismos se hiciera firme e imperecedera.

miércoles, enero 24, 2007

Las mejores historietas de M y F (VI): "Los invasores"


En los años 50, como consecuencia directa de la guerra fría, el cine de ciencia ficción en estados unidos llegó a su apogeo con cintas como Ultimátum a la tierra o Invasores de Marte, por poner solo dos ejemplos. El tema principal, el miedo al invasor o ser alienígena, siempre dañino para el ser humano. Pronto se contagiaría a la televisión esta moda imperante, y al poco, en enero de 1967, la ABC sacaría a la luz una serie singular, Los Invasores, dos temporadas repletas de platillos volantes e investigadores espaciales, debida a la mente creativa de Larry Cohen.

La trama: Los invasores, seres extraterrestres de un planeta agonizante. Su destino: la Tierra. Su propósito conquistar el planeta. David Vicent sabe que los invasores ya están aquí y que han adoptado forma humana. De algún modo, Vicent ha de convencer a este mundo descreído de que la pesadilla ha comenzado.
A finales de los 60 llegó a la televisión española, y calaría hondo en Ibáñez, pues años después echaría mano de estas propuestas para la gestación de uno de los álbumes más logrados de Mortadelo y Filemón. Los marcianos habían pululado por las historietas cortas de Mortadelo, y hasta en una de las películas de Estudios Vara aparecía un ser del otro mundo. Un cartel preguntando si Mortadelo es un invasor (referencia directa a la serie) promocionaba uno de estos cortos.

En la revista del personaje, del número 161 al 172 (diciembre de 1973 a marzo de 1974) se serializó los Invasores. La Unión de Planetas Camorristas Catalépticos (U.P.C.C.) se propone conquistar la Tierra. Camuflados como camareros en la "base Lunar", el Bar la Luna, ayudarán al profesor Von Iatum. En cada episodio se verán amenazados por un extraterrestre, a cual más terrible, o se verán de lleno en una confusión debido a la ineptitud de los agentes, y al final se dará un giro argumental sorprendente, que Ibáñez volvería a usar poco después, en Pánico en el zoo, desenmascarando al profesor Von Iatum, que al cabo es un alienígena de aviesas intenciones.

Como en muchas historietas, los comienzos de cada episodio son lo mejor de la aventura, donde se ve a ambos personajes actuando con desgana en su rol de camareros y provocando la ira de los clientes. Mención especial, el comienzo de la aventura, desplazados a África para recibir las secretísimas órdenes. Otro episodio a destacar, aquel que confunden las varillas de un paraguas con una araña gigante del espacio exterior, o el episodio en que se las ven con el platillo de la colecta del agente Regúlez, que se casa, o cuando caen desde lo alto de un edificio reiteradas ocasiones. Todos los gags son estupendos.

El dibujo y tinta mantienen coherencia, y se encuentran entre lo mejor de la época en cuestión gráfica, con una narración fluida y precisa.

Curiosidades:


-En la página 2, en la viñeta 5, aparece caricaturizado el detective Frank Cannon, de la serie de televisión Cannon (1971).


-En la página 12 aparece Rompetechos, y el labriego bien podría ser el tío de este (Indalecio o Lentejo).
-El gag de crecerle a uno la barba mientras espera es usado en dos ocasiones: en la página 5 y en la 42.
-En las reediciones de Ediciones B los colores han sido cambiados (por ejemplo: el color azul del alienígena gusano ha sido sustituido por uno entre rojo y marrón).

lunes, noviembre 20, 2006

Las mejores historietas de M y F (V): "El plano de Alí-Gusa-No"

Años atrás, un mercachifle moro, Alí-gusa-no, reunió a diez "primos" y les vendió un soleado terrenito, por unos milloncejos de nada. El tal Moro partió en diez pedazos el plano en el cual les había firmado la cesión del lugar, y lo repartió a los individuos. Al poco, éstos se dieron cuenta de que el terrenito era un arenal de valor inferior a diez céntimos de la época. Los timados se guardaron su trozo de plano... ¡Y ahora resulta que el sitio está repleto de uranio enriquecido, y aquel que reúna los diez pedazos será archimillonario!. ¿Quiénes son los encargados de llevar a cabo la misión? No hace falta que lo diga, ¿verdad?. Con esta premisa y la consiguiente resolución de tortas y trompazos, apareció en los Mortadelos que van del 203 al 213, datados a finales de 1974, la aventura El plano de Alí-Gusa-No. Este recurso, el de la búsqueda del objeto, ya había sido usado antes en historietas como La caja de diez cerrojos (llaves), A la caza del cuadro o Los diamantes de la gran duquesa, y sería vuelto a utilizar en multitud de aventuras posteriores.

Lo que hace especial a este largo, es la presentación en sociedad, de la organización A.B.U.E.L.A (Agentes Bélicos Ultramarinos Especialistas Líos Aberrantes), que el propio Ibáñez volvería a usar en alguna aventura posterior, así como el vilipendiado Bruguera Equip, que también echó mano de ella. Aparte de este detalle, la aventura está repleta de gags muy buenos, y son destacables los prólogos de los episodios, sobre todo el de el primero, en el cual el Súper les está explicando la misión y ellos se dedican a los juegos de mesa: o el del viaje a Egipto, intentando equivocar a los espías dando un nombre falso, y metiendo la pata hasta el fondo al descubrir que el nombre coincide con el del tipo a buscar. La proliferación de los espías es otro detalle a tener en cuenta. En pocas historietas de Ibáñez se verá tal marabunta de enemigos como aquí.
Los gags siguen la tónica de la época, siendo frescos y descacharrantes, sin dar respiro al lector. El final, que hecha abajo todos los esfuerzos, de chapó.
El estilo de dibujo que cultivaba Ibáñez a mediados de la década de los 70, ya perdido el febril detallismo de las primeras aventuras largas, denota un esfuerzo de fluidez y energía perdido en los últimos años. En el caso que nos ocupa, va al grano, y el entintado (posiblemente de un ayudante, a veces recuerda a Casanyes) favorece a la historia, aunque en algunas viñetas aparece un tanto deslavazado, pero por lo general es resultón.
Datos curiosos:
- En la página 5 aparece un monte de piedad, entidades benéficas donde los pobres podían obtener sumas en metálico empeñando sus pertenencias y así satisfacer sus necesidades más primarias, hoy casi extintas.
-En la página 15 Filemón se oculta en la barba de un disfraz de Mortadelo, hecho que se repite en la página 31 y en la 36. Se ve que proliferaban las barbas luengas por la época.
-Rompetechos, cómo no, aparece en la página 11.
-En la página 28: al autor se le olvidó dibujar las "teclas negras" en el piano.
Ver otros comentarios:
1- En Alemania
2- Billy el Horrendo
3- Los mercenarios
4- La estatua de la libertad

lunes, octubre 09, 2006

Las mejores historietas de M y F (IV): "La Estatua de la Libertad"


Tras una pequeña introducción histórica de la creación de la famosa efigie, Mortadelo escucha a dos individuos conspirando para poner una bomba en la estatua de la libertad. Este es el detonante para una de las aventuras más descacharrantes salidas del reluciente cráneo de Ibáñez. El tema del terrorismo es algo que, lamentablemente, nunca pasa de moda. Este asunto puede darse a menor escala, como en la historieta los gamberros, o a gran escala como aquí sucede. Ya Ibáñez vaticinaba un atentado contra uno de los mayores símbolos de los Estados Unidos. Como hoy en día, en 1984, EEUU vivía amenazada por varios frentes, sólo hay que ver las masacres perpetradas en Beirut por aquellas fechas.


Se da la circunstancia de que esta historieta apareció en Super Mortadelo en sus últimos números, y continuó en Mortadelo, sin lo de Super, pues se fusionaron ambas revistas (SM y M) pero continuó con la numeración del SM. Así pues apareció en los números 167 al 174.
El desarrollo de la aventura de primeras parece convencional: los agentes viajan a EEUU, en compañía de Ofelia, para impedir el atentado. Tras un breve pero desastroso viaje en avión se alojan en el hotel, y a cada capítulo transcurrido se sucede una localización diferente, a saber: la urbe llena de vehículos y Central Park, el Bronx y sus bestiajos ocupantes, el puerto de Nueva York y un barco, y finalmente un viaje por mar y aire hasta llegar a la Estatua.Luego regreso a España, persecución de los malos, y final sorpresa. Todo esto aderezado con magníficos gags, con las disparatadas traducciones de Ofelia, con los equívocos y destrozos varios que se dan en el hotel al comienzo de los capítulos.
Aquí Ibáñez da rienda suelta a su talento, y aparecen varias caricaturas de famosos, algo que desde hace unos años es práctica habitual: Reagan, Sean Connery, Nixon... Incluso Mortadelo se disfraza de ET. La ambientación de edificios y monumentos es excelente. El entintado del álbum es correcto, muy uniforme. El color sigue la línea de Bruguera, o sea, para salir del paso.
El episodio que transcurre en el Bronx, es hilarante como pocos. Y la interacción de Ofelia con los agentes, una de las más logradas en toda la larga historia de álbumes.
Al tener una estructura definida y lógica, unos chistes muy buenos, y una resolución a la altura, sitúo a este álbum entre lo mejor de la producción del genio.


Lo de esta portada es muy curioso. Es un chiste mudo, pero la manía de Bruguera de poner diálogos donde no los hay, lo convierte en una situación incoherente.

Ver otros comentarios:
1- En Alemania
2- Billy el Horrendo
3- Los mercenarios

sábado, septiembre 09, 2006

Las mejores historietas de MyF (III): Los Mercenarios


En 1975, entre los números de Mortadelo 244 a 254, se publicó una de las historietas más divertidas de la pareja (por lo menos para el que suscribe). La historia comienza al recibir los dos pollinos un mensaje de la TIA, en el que se les encomienda la misión de dirigirse a la república de Percebelandia, donde deberán ponerse en contacto con su presidente Chirimoyo II. Este les explica que su país vecino, Cefalopodia, trata de invadirles con un grupo de mercenarios, así que se ha hecho con los servicios de la TIA para impedir la invasión. Mortadelo y Filemón tratrán de colarse en el ejército mercenario, para desbaratar sus planes, lo que dará lugar a un puñado de gags antológicos, como el del caballo de Troya en el que se oculta la pareja, que será usado como blanco de tiro por los malos.
Los primeros episodios comenzarán con los agentes holgazaneando en Percebelandia, y siendo coceados por Cachomúlez, el policía y guardaespaldas del presidente. Después los protagonistas se trasladan a un ambiente rural, y deberán acampar donde buenamente puedan para hacer noche.
Que la aventura transcurra casi toda en el campo es ciertamente original por esta época, recién salidos de concurso-oposición, aventura sobre la contratación de agentes, y antes de esta, pánico en el zoo, ambientada en su totalidad en el zoológico. Elaboro la hipótesis de que Ibáñez al idear esta aventura, tendría en la cabeza los acontecimientos que desde años atrás venían sucediéndose en Cuba, con Fidel Castro acaparando el poder desde el año 1959 (cerquita del nacimiento de M y F).
Todos los barbudos mercenarios tienen cierto aire a lo Castro. También fuente de inspiración pudo ser la comedia de 1971 de Woody Allen, Bananas, sobre un intelectual neoyorkino, que para impresionar a una chica, viaja a la república bananera de San Marcos y allí es captado por los revolucionarios.
El Súper, se toma un respiro, y no asoma el bigote en toda la trama, siendo sustituido por el presidente y su bestiajo esbirro, lo que supone aire fresco en lo argumental respecto a otras historietas más convencionales.
La historia de Ibáñez, es una sucesión de gags sin respiro, la mayoría de ellos no usados con anterioridad, llegando al clímax de la historia con maestría narrativa, y como guinda, un final lleno de cinismo y de gran originalidad, con Mortadelo y Filemón, decepcionados por el cambio de la moneda, captando mercenarios para invadir la Percebelandia esa. Un broche de oro para una aventura insuperable.