
Vean este curioso ejemplo:
Las portadas del número 60 de la revista Mortadelo (1972) y del Tio Vivo número 1.020, de 1980. Distintos personajes, pero mismo chiste. Y en el de Sacarino, con cameo de Anacleto (o su sombra) incluido.



Paco Nájera fue a nacer, allá por el 59 en Jabalquinto, un pueblecito de la provincia de Jaén.
Pasa ya pues de una holgada cuarentena. Es probable que pudiera haber hecho algo de provecho en la vida y tener una profesión como Dios manda. No es así, y este hombre ha empleado buena parte de esos años en tirar de lápiz y plumilla. Mala cabeza o malas compañías tebeísticas desde la más tierna infancia. Tanto da. El caso es que en su ya larga marcha en esto de las viñetas un día recaló por Ediciones B. Ofreció varias series, tres eran tres, y que aquí podéis ver, le cogieron dos; Chungo para Supermortadelo y Eco y Logi para Super Zipi y Zape. Capo y Rob se quedó en la cuneta.
Las páginas aquí ofrecidas no son todas, ya que parte de los originales se extraviaron. ?... En todo caso las contenidas en este álbum han sido coloreadas de nuevo por María José Nogales, mi sufrida esposa, y de paso os ahorro los chapuceros coloreados que me dieron entonces. No está de más el decir que esta fue mi primera incursión en el grafismo humorístico y por tanto, responsable de que mi estilo finalmente se haya escorado hacia el humor y lo caricaturesco.
Suelo decir que las más de las veces llego a los postres y mi paso por estas revistas, herederas languidecientes de la otrora gloriosa Bruguera no fue una excepción. Algo más de dos años después estas revistas cerraban y el barbecho se hizo dueño del campo de las revista de humor infantil y juvenil, en otro tiempo muy fructífero. No tengo dotes para la adivinación pero ya desde el primer momento lo veía venir. Gran parte de los contenidos eran refritos de otras épocas y la apuesta por lo nuevo y por la innovación era bastante cicatera. Para muestra vale el botón de lo que me costaba colar una planificación de páginas que huyera del corsé de las cuatro tiras tan asentadas en la casa. Por que esa fue mi apuesta principal. Una página quincenal no daba para mucho y por tanto junto al gag final yo traté de jugar, de experimentar con el orden, disposición y formato de las viñetas buscando un mayor atractivo visual y un modesto revulsivo frente a las inercias. Juzguen ustedes cuan acertado, o no, estuve en ese empeño.








La ilustración de Ibáñez apareció en El Boceto, de Paco Najera (con guion de Joan Pieras), editado en el año 2002 por Amaníaco ediciones con la colaboracion de diversas asociaciones como el Departamento de Cultura de la Junta de Andalucia, el Excmo. Ayto. de El Ejido, Comu de la Massana (Andorra) y la Asociación Cultural Diablo de El Ejido. Narra las aventuras de un boceto desechado por su autor (con un casual parecido al mismo Najera) que vaga por las viñetas de personajes de comic famosos (dibujados al estilo Najera también) a ver si se le "pega" algo de ellos, y así no acabar en la papelera, destino que le había asignado su creador. El tebeo incluye un encarte central, donde lucen las colaboraciones de varios profesionales, aparte de Ibáñez, Roberto Segura, Rojas de la Camara, Alfonso Font o Segrelles, entre otros.
Francisco Nájera nacido en Jabalquinto (Jaén) en 1959, lleva toda su vida, quitando la infancia más recalcitrante, haciendo dibujos y publicando en diversas revistas como Super Zipi y Zape, Totem o Barzelona Cómics, entre muchas otras. En Super Mortadelo dibujó a su personaje Chungó desde el número 100, terminando su colaboración en el 144. Gañán es otro de los personajes conocidos de este activo autor de historietas.